Dejas al bebé en su alfombra y al cabo de un minuto llora. Boca abajo es peor: se agita, apoya la nariz en el suelo y pide brazos. Te preguntas si hay que insistir. Tranquilidad: a muchos bebés no les gusta el suelo al principio, sobre todo la postura boca abajo. La respuesta corta: empieza sobre ti, con ratos muy cortos y frecuentes, cuando el bebé esté bien despierto, sobre una superficie firme y con tu cara a su altura. El tiempo en el suelo suele ir siendo más fácil con las semanas, a medida que gana fuerza.
Por qué al bebé no le gusta el suelo
Para un recién nacido, la postura boca abajo es cansada. Su cabeza pesa y los músculos del cuello todavía son débiles. No ve gran cosa, aparte de la alfombra. No es raro que proteste.
A menudo influyen otras razones:
- tiene hambre o sueño, o acaba de comer;
- ya no te ve y echa de menos tu presencia;
- está acostumbrado a ir en brazos o en una hamaca;
- hay demasiado ruido, demasiados colores o demasiados juguetes a su alrededor;
- la superficie es demasiado blanda y se hunde, o está demasiado fría.
Sin embargo, este tiempo en el suelo es importante. Es ahí donde se mueve con más libertad: gira la cabeza, empuja con los brazos, aprende a darse la vuelta. Es el corazón de la motricidad libre.
¿Cuánto tiempo boca abajo?
Santé publique France, la agencia de salud pública francesa, aconseja poner al niño boca abajo al menos 30 minutos repartidos a lo largo del día, por ejemplo 3 veces 10 minutos, a partir del momento en que sostiene la cabeza, y siempre mientras está despierto. Esos 30 minutos pueden hacerse en varios ratos muy cortos. Al principio, uno o dos minutos cada vez ya está bien.
El tiempo en el suelo no es solo boca abajo. Boca arriba, el bebé mira, se coge los pies, estira los brazos. Alterna las dos posturas.
Para dormir, el bebé se acuesta siempre boca arriba. El tiempo boca abajo se hace solo despierto y bajo tu mirada.
Los gestos que lo cambian todo, sin comprar nada
1Empezar sobre ti
Túmbate boca arriba, un poco incorporado, y pon al bebé boca abajo sobre tu pecho. Te ve, te oye, siente tu calor. Levanta la cabeza para mirarte la cara. Para muchos bebés, es la primera etapa más fácil.
2Elegir el buen momento
El bebé bien despierto, ni con hambre ni cansado. Espera un rato después de la toma. Después de cambiarle el pañal o al despertar de la siesta suele ser un buen momento.
3Ponerte a su altura
Túmbate en el suelo, frente a él, con tu cara a unas decenas de centímetros. Háblale, cántale. Tu cara le interesa más que todos los juguetes.
4Ratos cortos y a menudo
Cógelo antes de que llore de verdad. Más vale cinco ratos de un minuto que salen bien que un rato largo que acaba en lágrimas.
5Simplificar lo que le rodea
Uno o dos objetos para mirar bastan: un espejo irrompible, un sonajero, una imagen de alto contraste. Demasiados juguetes pueden cansarlo.
6Limitar el tiempo sujeto
Hamaca, silla, portabebés del coche: son prácticos, pero el bebé apenas se mueve en ellos. Cuanto más tiempo pasa en el suelo durante el día, más familiar le resulta esa postura.
Cuándo ayuda de verdad una alfombra
Un suelo limpio, una manta doblada o una alfombra firme bastan para empezar. Una alfombra de actividades resulta útil para tener una superficie suave, bastante grande y lavable, con algo que mirar.
Las alfombras de actividades Karloova, hechas a mano en Estonia en algodón orgánico, existen en 80 x 80, 100 x 100 y 120 x 120 cm. Están indicadas desde el nacimiento, bajo la supervisión de un adulto. Sus arcos de actividades se fijan con velcro y se quitan cuando el niño crece. Según la marca, el modelo de 100 x 100 cm en blanco y negro se diseñó con una fisioterapeuta pediátrica, con contrastes pensados para la mirada del bebé. Las encontrarás en nuestra sección de alfombras infantiles.
Si ya tienes una alfombra, un arco de actividades de madera leg&go, de 0 a 6 meses, se coloca encima. Ojo: solo se entrega la estructura, los juguetes colgantes no están incluidos. Tienes otras ideas en nuestra sección de motricidad libre, y la diferencia entre los tipos de alfombra se explica en la guía alfombra de actividades o alfombra de juego.
Los errores que debes evitar
- Dejarlo llorar mucho rato «para que se acostumbre». Asocia el suelo con el llanto. Cógelo y vuelve a intentarlo más tarde.
- Ponerlo sobre una superficie blanda: la cama de los padres, un cojín, un puf. Se hunde y no puede empujar con los brazos. El suelo firme es más seguro.
- Dejarlo solo boca abajo, aunque sea un momento. Quédate siempre a su lado.
- Sentarlo con cojines antes de que se siente solo. En el enfoque de la motricidad libre, se le deja encontrar cada postura por sí mismo.
- Compararlo con otros bebés. Cada uno avanza a su ritmo. La guía desarrollo del bebé mes a mes da referencias amplias.
Cuándo hablarlo con el pediatra
Coméntalo con tu pediatra o en la revisión del niño sano si el bebé gira siempre la cabeza hacia el mismo lado, si le aparece una zona plana en la cabeza, si llora muchísimo en cuanto está tumbado, si parece que le duele algo o si regurgita mucho. Son dudas frecuentes y un profesional puede orientarte.
Herramienta: ¿está bien planteado el tiempo en el suelo?
Marca lo que sea cierto en los ratos de suelo de tu bebé.
De 0 a 3 puntos: unos cuantos ajustes sencillos pueden ayudar mucho. Empieza por dos gestos: ponerlo boca abajo sobre ti y elegir un momento en que esté bien despierto. Añade los demás poco a poco.
De 4 a 6 puntos: las bases están. Mira los puntos sin marcar: a menudo, ponerte a su altura o acortar los ratos marca la diferencia. Dale unas semanas.
7 u 8 puntos: ya haces lo esencial. Si todavía protesta, suele ser cuestión de fuerza y de tiempo. Si sigue llorando muchísimo o parece que le duele algo, coméntalo con tu pediatra.
Test: las claves del tiempo en el suelo
Comprueba en 1 minuto que tienes las claves adecuadas.
Para recordar
- A muchos bebés no les gusta el suelo al principio: es normal.
- Empieza sobre tu pecho y luego en el suelo, con tu cara a su altura.
- Ratos cortos y frecuentes, con el bebé despierto, sobre una superficie firme.
- Referencia: al menos 30 minutos boca abajo al día, en varias veces, en cuanto sostiene la cabeza.
- Boca abajo, siempre despierto y vigilado; para dormir, siempre boca arriba.
- Cabeza siempre hacia el mismo lado, zona plana, llanto intenso: coméntalo con el pediatra.
Preguntas frecuentes
¿A partir de cuándo se pone al bebé boca abajo?
Santé publique France aconseja el tiempo boca abajo a partir del momento en que sostiene la cabeza. Antes, ya puede pasar ratos cortos boca abajo sobre tu pecho, despierto y bajo tu mirada. Si tienes dudas, pregunta a tu pediatra.
¿Hace falta una alfombra de actividades?
No es obligatorio. Basta con una manta doblada sobre un suelo limpio. Una alfombra de actividades aporta una superficie suave y lavable, y objetos que mirar. Nuestra guía alfombra de actividades o alfombra de juego te ayuda a elegir.
Mi bebé prefiere estar boca arriba. ¿Es un problema?
Muchos bebés prefieren estar boca arriba al principio. Deja que disfrute de esa postura y proponle estar boca abajo poco a poco, sobre ti o en el suelo. Si sigue negándose después de varias semanas, coméntalo en la revisión del niño sano.
¿Qué juguetes ofrecerle en el suelo?
Pocos y sencillos: un espejo irrompible, un sonajero, una anilla fácil de agarrar. Cámbialos de vez en cuando. Para la siguiente etapa, lee nuestra guía actividades para un bebé de 6 meses.