Para elegir un cochecito, es mejor partir de tu día a día que de una lista de opciones: ¿por dónde caminas, cuántas veces coges el coche, dónde guardas el cochecito? Con estas respuestas en mente, siete criterios marcan la diferencia: el plegado, el peso, las ruedas, la suspensión, el capazo, la silla y la compatibilidad con una silla de coche. Esta guía los repasa uno por uno.
Elegir un cochecito: empieza por tu día a día
Un cochecito adecuado para una familia puede resultar poco práctico para otra. Antes de comparar modelos, dedica unos minutos a responder a estas preguntas:
- ¿Por dónde vas a caminar? ¿Aceras lisas, adoquines, caminos de tierra, parques, playa?
- ¿Cómo te desplazas? ¿A pie, en autobús, en metro, en coche? ¿Con qué frecuencia?
- ¿Dónde lo vas a guardar? ¿En la entrada, en un trastero de cochecitos, en el maletero? ¿Tienes ascensor o escaleras?
- ¿Quién va a empujarlo? ¿Dos progenitores de estaturas distintas, los abuelos?
- ¿Cuánto tiempo quieres usarlo? ¿Solo los primeros meses o hasta que tu hijo camine mucho rato solo?
Estas respuestas te indicarán qué criterios cuentan más para ti.
Los 7 criterios que de verdad importan
1El plegado
Vas a plegar y desplegar tu cochecito muchísimas veces, a veces con el bebé en brazos. Comprueba:
- si el plegado se hace con una mano o con dos;
- si hay que quitar el capazo o la silla antes de plegar;
- si el cochecito se mantiene en pie una vez plegado;
- sus dimensiones plegado, para compararlas con tu maletero y tu espacio de almacenamiento.
2El peso
El peso importa sobre todo si subes escaleras, usas el transporte público o cargas a menudo el cochecito en un maletero. Mira el peso del chasis solo y el del chasis con el capazo o la silla: la diferencia puede ser considerable. Un cochecito más ligero es más fácil de cargar; uno más pesado suele ser más estable en terrenos irregulares. A ti te toca encontrar el equilibrio adecuado.
3Las ruedas
Las ruedas determinan la comodidad de rodadura y la maniobrabilidad.
- Ruedas pequeñas: más manejables en tiendas y transporte público, pero menos cómodas sobre adoquines o caminos.
- Ruedas grandes: superan con más facilidad los obstáculos y los suelos irregulares, a costa de ocupar más espacio.
- Ruedas delanteras giratorias: prácticas en la ciudad. En un camino, poder bloquearlas en posición fija ayuda a mantener una trayectoria recta.
- Tipo de neumáticos: hinchables, de espuma o macizos. Cada tipo tiene sus ventajas; los comparamos en nuestra guía Cochecito todoterreno: los criterios para elegir bien.
4La suspensión
Una suspensión absorbe parte de las vibraciones en suelos irregulares. Algunos cochecitos ofrecen una suspensión regulable, que puede endurecer o suavizar según el terreno. Si caminas sobre todo por aceras lisas, una suspensión sencilla suele bastar. Si usas a menudo caminos o adoquines, este criterio cobra más importancia.
5El capazo
Para un recién nacido, el capazo permite estar tumbado boca arriba y totalmente plano, la posición que recomienda la Assurance Maladie (seguro de enfermedad francés) para todos sus periodos de sueño. Compara:
- la longitud interior y el límite de peso indicados por el fabricante;
- el colchón suministrado, la ventilación y la capota;
- la facilidad de fijación al chasis.
Si dudas entre capazo y silla de coche con concha para los primeros meses, lee nuestra guía Capazo o silla de coche: ¿qué elegir para el nacimiento?
6La silla
La silla toma el relevo cuando tu hijo ha crecido, según las indicaciones del manual. Comprueba:
- si puede instalarse mirando hacia ti y mirando hacia delante;
- el número de posiciones de inclinación del respaldo;
- el arnés de 5 puntos y lo fácil que es de ajustar;
- la profundidad del asiento, la altura del respaldo y el reposapiés regulable.
7La compatibilidad con una silla de coche
Si coges a menudo el coche, agradecerás poder acoplar la silla de coche con concha (grupo 0) al chasis. En la mayoría de los cochecitos, esto se hace mediante adaptadores. Comprueba en la ficha del producto o en el manual qué sillas de coche son compatibles. Ten en cuenta también que la Assurance Maladie recomienda reservar la silla con concha para los desplazamientos en coche y no para los paseos largos.
Nuestra guía Cochecito 2 en 1 o trio 3 en 1 te ayuda a elegir la fórmula adecuada.
Los detalles que marcan la diferencia en el día a día
- El manillar: regulable en altura, permite a cada adulto empujar sin inclinarse.
- El freno: fácil de accionar con el pie, debe bloquear el cochecito sin esfuerzo. Para las bajadas, algunos modelos añaden un freno de mano.
- La cesta: su capacidad y su acceso, incluso con la silla reclinada.
- La capota: su tamaño y su protección contra el sol y el viento.
- El mantenimiento: fundas desmontables y lavables, piezas de repuesto disponibles.
Cochecito urbano: en qué fijarse en primer lugar
En la ciudad se suceden aceras estrechas, puertas de tiendas, transporte público y a veces escaleras. Un cochecito urbano debe ser, por tanto, ante todo:
- compacto, para pasar por las puertas y guardarse con facilidad;
- manejable, con ruedas delanteras giratorias;
- rápido de plegar, idealmente con una mano;
- lo bastante ligero para cargarlo unos escalones.
Si vives en la ciudad pero sales a menudo los fines de semana al campo, un modelo polivalente con ruedas medianas y suspensión será un buen compromiso.
La relación calidad-precio: cómo evaluarla
La relación calidad-precio no se reduce al precio de compra. Para evaluarla, piensa en toda la vida útil:
- ¿Cuánto tiempo podrás usar el chasis, con el capazo y después con la silla?
- ¿Los elementos que necesitarás (capazo, silla, adaptadores, protector de lluvia) están incluidos o se venden aparte?
- ¿Las fundas son lavables? ¿Se pueden sustituir las piezas de desgaste (ruedas, tejidos)?
- ¿Podrá servir el cochecito para un segundo hijo?
Un cochecito bien cuidado y adaptado a tu uso te durará más que un modelo elegido únicamente por su precio.
Probar antes de comprar: la lista de comprobación
Si tienes la posibilidad, haz estos gestos antes de decidirte:
- pliega y despliega el cochecito varias veces;
- levántalo plegado, como si fueras a meterlo en un maletero;
- empújalo con una mano y da media vuelta;
- sube un pequeño escalón o un bordillo;
- acciona el freno;
- regula el manillar y la inclinación de la silla.
Mide también tu maletero y el espacio de almacenamiento previsto en casa.
Una palabra sobre el tiempo en el cochecito
Sea cual sea el cochecito elegido, la Assurance Maladie aconseja no inmovilizar a un lactante más de una hora seguida, ya sea en cochecito, en capazo, en hamaca o en silla de coche. Los más pequeños necesitan moverse varias veces al día. Para cualquier duda sobre la salud de tu hijo, consulta a tu pediatra.
Para comparar modelos, consulta nuestra colección de cochecitos, así como nuestros cochecitos 2 en 1 con capazo y silla.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es el criterio más importante para elegir un cochecito?
No hay uno solo. En la ciudad, el plegado, la compacidad y el peso suelen ser lo que más cuenta. En el campo o por caminos, son las ruedas y la suspensión. Parte de tus trayectos diarios.
¿Hace falta un capazo para un recién nacido?
El capazo permite que tu bebé esté tumbado boca arriba y totalmente plano, la posición que recomienda la Assurance Maladie para el sueño. Algunas sillas de cochecito también se reclinan del todo: comprueba en el manual a partir de qué edad las prevé el fabricante.
¿Cuándo comprar el cochecito?
Muchos padres lo eligen durante el segundo o el tercer trimestre del embarazo, para tener tiempo de comparar, probarlo y aprender a plegarlo antes del nacimiento.
¿Puede un cochecito urbano ir por caminos?
Por un camino bien compactado, a menudo sí. Sobre tierra, piedras o arena, unas ruedas más grandes y una suspensión hacen el paseo más cómodo.