Corre por el pasillo, salta en el sofá, da vueltas sin parar al final del día. Vivís en un piso, llueve y los vecinos de abajo no están lejos. Si tu hijo necesita moverse más de lo que permite tu casa, es una situación muy habitual en la ciudad. La respuesta corta: sal cada día cuando sea posible y crea en casa un rincón donde pueda moverse sin hacer ruido. Equilibrio, circuitos, saltos en el sitio: bastan uno o dos objetos bien elegidos, y a menudo ninguno.
Por qué necesita moverse tanto
Un niño pequeño aprende con el cuerpo. Correr, saltar, trepar, mantener el equilibrio: todo eso construye su fuerza, su coordinación y su confianza. No es un exceso de energía que haya que «sacar». Es una necesidad normal.
Las referencias de salud pública van en esa línea. Santé publique France, la agencia de salud pública francesa, aconseja que un niño se mueva al menos 3 horas al día a partir del año, de cualquier forma, idealmente al aire libre. También aconseja no dejarlo sentado o tumbado más de una hora seguida, fuera de las horas de sueño. Esas 3 horas lo cuentan todo: ir andando al colegio, jugar, bailar, ayudar en casa.
Si la agitación de tu hijo te preocupa, o si parece que nunca consigue estar tranquilo, coméntalo con tu pediatra.
Las soluciones que no cuestan nada
1Salir, aunque sea un rato
Media hora en el parque vale por muchos juegos de interior. Haz a pie los trayectos cortos. Sube las escaleras con él. Cuando llueve, un buen impermeable y unas botas suelen bastar.
2Un circuito con lo que tengas
Cojines del sofá como colinas, una manta enrollada para pasar por encima, una mesa para pasar por debajo. Cambia el orden cada día: es la novedad lo que lo mantiene ocupado.
3El equilibrio con una simple cinta
Pega una línea de cinta adhesiva en el suelo. Camina sobre ella hacia delante, hacia atrás, con un libro en la cabeza. Es silencioso y exige mucha concentración.
4Juegos que hacen moverse sin correr
Andar como un oso, saltar como una rana sobre una alfombra, bailar una canción, llevar la ropa hasta el cesto. Las pequeñas tareas de casa también cuentan.
Moverse sin molestar a los vecinos
- Una alfombra gruesa en la zona de juego amortigua las caídas y parte del ruido.
- Descalzo o con zapatillas blandas: menos ruido y mejor agarre.
- Los saltos a ras de suelo, no desde la cama o el sofá: es más seguro y más discreto.
- Horarios: los juegos más movidos durante el día y los más tranquilos al final de la tarde si a tu hijo le cuesta calmarse.
- Unas palabras con los vecinos: avisar de que arriba vive un niño pequeño suele suavizar la relación.
Cuándo ayuda de verdad un objeto, y cuál
Un objeto es útil si responde a lo que tu hijo ya busca. Fíjate en lo que hace cuando se mueve y luego elige.
Busca el equilibrio (bordillos, muretes, líneas en el suelo): una tabla de equilibrio. La tabla leg&go de madera, en talla S o M, se balancea y se da la vuelta para convertirse en puente, tobogán, túnel o asiento. La talla M soporta 200 kg según el fabricante. Los lotes de 4 o 6 vigas leg&go, colocadas a 6 cm del suelo, forman un circuito que se puede reconfigurar. Mira nuestra sección de tablas de equilibrio y la guía tabla de equilibrio: edades y usos.
Salta por todas partes: un animal saltador. Los My First Jumpy de Gerardo's Toys (caballo, conejo, oso, vaca, alce) están indicados desde 12 meses, tanto para interior como para exterior, con una carga máxima de 100 kg. El niño bota en el sitio en lugar de saltar desde el sofá. Mira nuestra sección de animales saltadores y la guía animal saltador: a partir de qué edad.
Construye, mueve cosas, hace cabañas: módulos blandos. El sofá infantil modular bees&blooms, desde 12 meses, mide 120 x 60 x 50 cm. Sus módulos de pana se convierten en casa, túnel o sillón, y es un juego silencioso. Mira nuestra sección de sofás infantiles. Los bloques de espuma Lumo de leg&go cumplen una función parecida, más orientada a gatear y trepar.
Tienes otras ideas, como los triángulos de escalada, en nuestra sección de motricidad libre. Si tu hijo sobre todo trepa, lee nuestra guía mi hijo trepa por todas partes.
Los errores que debes evitar
- Sustituir la salida por un objeto. Nada en casa sustituye el aire libre, el espacio y los otros niños.
- Comprarlo todo de golpe. Tres objetos a la vez llenan el salón y cansan pronto. Uno solo, bien elegido, y luego observa.
- Guardar el rincón de juego fuera de su vista. Lo que no ve, lo olvida. Deja el objeto accesible y ve rotando los juegos.
- Calmarlo con una pantalla. Se queda sentado y la necesidad de moverse vuelve. Antes de los 3 años, no se recomiendan las pantallas.
- Prohibir moverse sin proponer otra cosa. «Deja de saltar» funciona mejor con «ven a saltar en la alfombra».
Herramienta: ¿qué opción para tu hijo?
Responde a 5 preguntas sobre tu hijo y tu casa.
Las opciones posibles:
Opción 1: más tiempo fuera, nada que comprar. Lo más útil para tu hijo es pasar tiempo fuera cada día, aunque sea poco. En casa, por ahora bastan un circuito de cojines y una línea de cinta en el suelo. Si después la necesidad sigue siendo fuerte, mira nuestra sección de motricidad libre.
Opción 2: una tabla de equilibrio. Tu hijo busca el equilibrio y tienes poco espacio. Una tabla ocupa poco y sirve para muchos juegos, casi sin ruido. Unas vigas a ras de suelo también forman un circuito. Mira nuestra sección de tablas de equilibrio.
Opción 3: un animal saltador. Tu hijo salta sobre todo lo que encuentra. Un animal saltador le da un sitio para botar en el mismo lugar, en vez del sofá o la cama. Ponlo sobre una alfombra. Mira nuestra sección de animales saltadores.
Opción 4: módulos para construir. A tu hijo le gusta mover, apilar, hacer cabañas, y el ruido importa. Un sofá modular o unos bloques de espuma le permiten construir y trepar con suavidad. Mira nuestra sección de sofás infantiles.
Test: moverse en un piso
Comprueba en 1 minuto que tienes las claves adecuadas.
Para recordar
- La necesidad de moverse es normal: al menos 3 horas al día desde el año, de cualquier forma.
- Salir cada día sigue siendo la primera solución, aunque sea poco rato.
- En casa: circuito de cojines, línea en el suelo, juegos de animales. Gratis y eficaz.
- Alfombra gruesa, pies descalzos, saltos a ras de suelo: más discreto para los vecinos.
- Un objeto, solo si responde a lo que tu hijo ya hace: equilibrio, saltos o construcción.
Preguntas frecuentes
¿Mi hijo es demasiado movido?
La mayoría de los niños pequeños necesitan moverse mucho, y es normal. Si su agitación te preocupa, si nunca consigue estar tranquilo o si en el colegio te lo comentan, pide la opinión de tu pediatra.
¿Un animal saltador hace ruido?
Bota en el mismo sitio, lo que hace menos ruido que un salto desde un mueble. Sobre una alfombra gruesa es más discreto. Si tus vecinos son muy sensibles al ruido, una tabla de equilibrio es más silenciosa.
¿A partir de qué edad una tabla de equilibrio?
Las fichas de las tablas leg&go en talla S y M no indican una edad mínima. Las tablas con rodillo de corcho están pensadas para niños y adultos. Respeta la carga de las instrucciones y lee nuestra guía tabla de equilibrio: edades y usos para tener referencias.
¿Qué hacer los días de lluvia?
Se puede salir con buena ropa. Si no, prepara un circuito con cojines, una manta y un taburete estable. Cámbialo cada día. Un rato de baile o de juegos de animales lo completa bien.
¿Hacen falta varios objetos de motricidad?
No. A menudo basta con un objeto bien elegido que responda a lo que a tu hijo le gusta hacer. Añade otro más adelante si su forma de jugar cambia.